No quería dejar de comentar la iniciativa de ley que el diputado Wilfredo Navarro, con bastante alboroto, anunció impulsaría en la Asamblea Nacional; para que los trajes típicos de Nicaragua y demás matices de los certámenes de belleza, fueran regulados por personeros del INTUR.
Ya hacía bastante tiempo que no se escuchaban tonterías similares en los corrillos de la Asamblea. Pero como siempre, nunca falta la bufonada.
Lo cierto es que como ciudadano, uno espera que los diputados electos, ocupen sus momentos de ocio, en las rabietas que mejor les aguante el hígado; y que en sus horas laborales, se concentren en asuntos de interés público, que van más allá de las emociones que un traje típico, pueda levantar.
A este paso, y para hacerle coro con silbidos y aplausos, no tardarán en saltar otros genios, proponiendo sandeces que seguramente van a contar con el visto bueno de «expertos» en materias sociales, instruidos en las difíciles artes de definir lo que es belleza o expresión cultural; para que también regulen los movimientos de cadera de las muchachas cuando bailan; el tamaño de las carcajadas; las letras feas de las canciones; los versos eróticos de los poemas de amor; y hasta la manera en que nos debemos rascar en público.