Seguramente muchos habrán oído del plan de aceptación de tarjetas de crédito que algunas cooperativas de taxis tienen para sí.
En principio, la iniciativa parece buena: Brindar al usuario un medio más de pago.
Sin embargo, y personalmente creo, que lo que en verdad hace falta en los taxis, es un taxímetro. Esos aparatos que se usan en muchos países desde hace más de 100 años!!!
Y acompañado del taxímetro, nuevas reglas del juego.
En donde el taxista deje de ser el vivián de siempre (que te bajan a mitad de un recorrido para montar a otros pasajeros que pagarán más por la misma carrera) y que la población entienda la necesidad de dejar de tratar a los conductores de taxis, como si fuesen vendedores de frutas en el mercado. Paremos de regatear precios!
Solo así, pagando lo que de manera regulada quede establecido, podremos exigir ser los únicos que la unidad transporta; con el consecuente mejoramiento del servicio en cuanto a rapidez, y porsupuesto, seguridad.
Este es un asunto en el que todos debemos ceder y educarnos. Al final, todo el mundo gana: Dueños de taxis, conductores y pasajeros.
Si en otras partes funciona, no hay razón, ni siquiera cultural, para que aquí no lo haga.