Linux y Windows, breve exposición

Aquellos que apoyamos la implementación de una política de software libre en el Estado y la empresa privada en nuestros países, debemos partir del hecho, que nuestra principal barrera a vencer, es la desinformación. Para contribuir en la implementación de sistemas Linux en las computadoras personales, hay que tomar en cuenta algunas consideraciones.

Hay quienes piensan, que Linux es una pantalla negra con una interminable línea de comandos, semejante a lo que se conoció en el MS-DOS de Windows. Hay otros que creen que cualquier software al que pueda accederse gratuitamente, o a muy bajo costo, tiene que ser, por regla general, algo mal hecho, que no sirve o que encierra una trampa. En realidad, bajo un sistema Linux, eso no ocurre así.

El uso de software, es algo necesario y bastante extendido en nuestro país. De una u otra manera, interactuamos con computadoras. En el banco, gasolineras, restaurantes, centros laborales o de estudios, nos topamos con que alguien está manipulando un teclado; al mismo tiempo que ve y escucha información digital.

Lo que hace posible esa interacción entre programas, aparatos y personas, es el sistema operativo.

En la actualidad, el más extendido de estos sistemas, es el Windows. Este es un sistema cerrado, solamente sus dueños (Microsoft) tienen los «planos» para ver cómo está diseñado. Nosotros, no lo podemos fiscalizar, mucho menos modificar a nuestra conveniencia. Hay quienes, sin embargo, han encontrado «puertecitas» secretas que les han permitido contaminarlo; con el consecuente daño económico e invasión de la privacidad de quienes son sus usuarios.

Seguramente usted ha escuchado de virus de computadoras que inutilizan el equipo, y que muchas veces, lo mejor es aceptar el hecho de que el acceso a la tecnología segura, es para los que tienen poder económico, militar y político, porque pueden pagar otros softwares privativos que les ayudarán a convivir con las imperfecciones de Windows.

Sin embargo, hoy por hoy, y como una excelente alternativa para gobiernos y empresas en todo el mundo, existe el software libre o de código abierto, que, en su gran mayoría, utilizan Linux como sistema operativo.

Linux es un sistema operativo que permite interactuar con la computadora, y de esta manera manipular la información que en ella se almacene. Su núcleo, que es el encargado de decidir qué programas y por cuánto tiempo accederán a los dispositivos de hardware (chips, teclado, monitor etc) fue creado en 1991 por el finlandés Linus Torvalds; y con la ayuda de miles de programadores alrededor del mundo, se ha convertido en el mejor y más robusto sistema operativo de la actualidad.

Linux, como todo software, se transfiere a través de una licencia, en su caso es la GNU-GPL (Licencia Pública General) que permite examinar y modificar el código fuente, además de distribuirlo libremente de la manera que uno disponga (copiarlo, venderlo, revenderlo…) La única imposición de la licencia, es que el código fuente debe estar disponible, y que todos los programas derivados, deben también ser GNU-GPL.

Como consecuencia, existen muchas distribuciones Linux, a las que se pueden acceder gratuitamente o mediante pagos. En su gran mayoría, nos brindan miles de aplicaciones para todos los usos. Ver películas, escuchar música, enviar o recibir correos electrónicos, escribir documentos, crear base de datos, diseñar páginas Web o navegar por Internet, es un asunto de todos los días y en constante desarrollo en los sistemas Linux.

Linux es más seguro que Windows, porque la mayor parte del software utilizado con un sistema operativo Linux, es software de código abierto. Y es poco probable de que alguien intente introducir códigos maliciosos (virus, troyanos, espias, etc), pues quedarían expuestos fácilmente.

Imaginemos al software de código abierto (Linux) y cerrado (Windows) como dos pelotas infladas. Una de ellas, la de código abierto, es transparente, y la otra, no permite ver qué hay en el interior. Si alguien introdujo un clavo que anda rebotando adentro de las pelotas, será mucho más fácil y rápido, descubrirlo en la de código abierto. La voz de alarma se corre, dejamos de rebotar la pelota y cambiamos a otra, sin que nos haya explotado en mitad del juego. Las pocas personas que pueden ver a través de la pelota cerrada (con anteojos que sólo ellos poseen), o bien deciden no avisar del clavo, porque piensan que no es grave, o avisan cuando ya es demasiado tarde. Por otro lado, miles de expertos de todo el mundo pueden reparar una falla descubierta en Linux, y no únicamente los programadores de una empresa específica, como sucede con Windows.

Hoy en día, Linux utiliza los mejores y más eficientes entornos gráficos de código abierto que existen, los escritorios KDE y GNOME son personalizables a extremos que jamás podríamos hacerlo con Windows, ni siquiera con la nueva versión Windows Vista que está a punto de salir al mercado. En realidad, el escritorio KDE ya ha superado en mucho a su par en Windows, y su verdadero reto, ahora es ganarle en estética y acabado, al que brinda Apple en sus equipos Mac OS X.

Las ventajas del uso de Linux no se reducen a aspectos técnicos únicamente; además de romper con la dependencia tecnológica, nuestros programadores tendrán la oportunidad de salir del anonimato y modificar y diseñar softwares basados en Linux. Las empresas distribuidoras de computadoras, verán un incremento en sus ventas, porque el comprador se ahorrará el pago de la licencia del software privativo que a fuerza viene con el equipo Esta misma empresa distribuidora, puede ofrecer servicios adicionales de asistencia o instalacion Linux, que superarán en mucho a los beneficios monetarios que obtienen por la venta de softwares de Microsoft, por ejemplo.

Recordemos también, que algunos de nuestros países han firmado un Tratado de Libre Comercio con los EEUU, que, entre otras cosas, pone mucho énfasis en el Copyright. De modo que aquellas compañías, grandes y pequeñas, acostumbradas a comprar una copia de Windows u Office, e instalarla en cuantas computadoras tienen en su haber, dentro de poco tendrán que pensarla dos veces. A los estadounidenses les encantan las inspecciones de software legal, que casi siempre terminan en costosas multas para las empresas.

Por esto y mucho más, usted debería considerar el uso del software libre. Y apoyarlo. Infórmese. No existen trampas, engaños o puertas ocultas.

Nota:

Algunas de las distribuciones Linux con las que puede iniciarse en el mundo del software de código abierto: SUSE, Kubuntu, Mandriva, Ubuntu, Debian, Linspire, Fedora, Knoppix, Gentoo, Xandros… y decenas más que podrá encontrar en la internet.

Jerson
Consultor de Internet Marketing, SEO experto, Administrador de Servidores Linux, Fan de Joomla, Drupal y Wordpress, Lector de todo y Escritor.

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